Viernes, 11 de febrero de 2005
La incertidumbre se cierne sobre el barrio barcelonés del Carmel. Desde que hace doce días el hundimiento del túnel en obras de la línea 5 del Metro alertara de que el terreno sobre el que se alza este barrio es inestable, 80 personas se han quedado sin casa y cerca de mil no saben qué pasará con la suya. Las grietas, el desalojo y la zozobra son su drama.
Barcelona.- «El monte del Carmel es una colina desnuda y árida situada al noroeste de la ciudad». Así describe Manolo Pijoaparte, el célebre protagonista de la novela de Juan Marsé «Últimas tardes con Teresa», el barrio barcelonés donde el autor pasó su niñez y que estos días es noticia porque las obras del Metro han dejado a centenares de vecinos en la calle. La colina del Carmel es árida en el mundo literario de Marsé. Pero en el mundo real, los ancianos del lugar aseguran que «es puro agua». Las apariencias engañan, aunque el nombre de algunas de sus calles desvelan que cuando los ancianos dicen que el barrio «era antes una riera, un barranco de fango, con pozos y terreno arcilloso» no andan errados. Lo que ha ocurrido en las calles Pantà de Tremp, Conca de Tremp o Llobregós, de las que se ha desalojado a 1.054 personas y cuatro bloques desaparecerán pos dos socavones malditos, es un indicio. ¿Se sirvieron los técnicos que construían el túnel de maniobras de la ampliación de la línea 5 del Metro bajo la montaña del Carmel de la sabiduría popular? «No», dice Irene, que lleva más de 60 años en el barrio. Irene lamenta que los técnicos no preguntaran a los vecinos de más edad. «¡Nosotros sabíamos cómo era esto!», exclama.
Hace doce días a las 11.00 horas de la mañana un repentino desprendimiento de tierras en el túnel de maniobras de la línea 5 del Metro que la Generalitat está construyendo entre la estación de Horta y la futura estación del Carmel obligó a desalojar a once familias y dos comercios del número 10 del pasaje de Calafell y un garaje y un taller del número 12-14 del mismo pasaje. El martes 25 de enero empezó la pesadilla para los vecinos de este humilde barrio de Barcelona, hecho con las manos de muchos inmigrantes llegados del sur de España durante los años 50 y 60. Dos días después de este precipitado desalojo se abrió un socavón en el túnel de maniobra que a las 9.15 horas de la mañana se tragó, literalmente, el taller y el garaje del pasaje Calafell y dejó herido de muerte el edificio colindante en el que vivían las once familias evacuadas. El estruendo de este hundimiento sacudió todo el barrio. A Felipa Hervás, vecina del sobreático del número 6 del pasaje Calafell, la pilló en zapatillas y bata. «Se oyó un fuerte ruido y la casa tembló. Miré por la ventana y oí al vendedor de la tienda de electrodomésticos que hay en los bajos de mi edificio que gritaba: “¡Salgan de sus casas que esto se hunde!” Salí corriendo, con lo puesto. No me dio tiempo a cambiarme. Y aquí me tienen en bata de boatiné y zapatillas». A sus cerca de 70 años Felipa no ha perdido la coquetería. Cuatro horas después de salir corriendo de casa, Felipa confesaba que siempre se había preguntado por qué había mujeres que se empeñaban a salir por la tele con los rulos, «¡con lo feo que queda!». Pero el jueves 27 lo comprendió porque ella misma se vio de esta guisa delante de una cámara explicando un desalojo, que afectó a todos los edificios (84) que había a cien metros a la redonda del inesperado cráter.
Aunque los técnicos apostaron por desalojar dos días atrás el inmueble hundido, un día antes circulaban en jeep con el alcalde de Barcelona, Joan Clos, el consejero de Política Territorial y Obra Públicas de la Generalitat, Joaquim Nadal, y el «conseller en cap», Josep Bargalló a través de túnel que se hundió. ¿Qué hubiera pasado si la tierra hubiera cedido el miércoles, cuando Clos, Nadal y Bargalló supervisaban el túnel?
El preventivo desalojo afectó a 1.054 vecinos repartidos entre las calles Sigüenza, Pantà de Tremp, Conca de Tremp, Bernat Bransi, Llobregós y pasaje Calafell y a los 439 alumnos de dos colegios: la Escuela santa Teresa de Jesús y el Centro de Educación Primaria e Infantil Carmel. Los afectados se trasladaron al centro cívico Boca Nord del Carmel, trasnformado en un improvisado centro de operaciones. A las puertas del Boca Nord andaban a las 15.00 horas del jueves José y Toni, del número 38 de la calle Sigüenza, con una cerveza en la mano para pasar el mal trago. «Llevo tres “estrellas”, lo mejor que podemos hacer es emborracharnos, para no “comernos la olla”», recomendaba Toni. El estruendo les sorprendió cuando salían de casa hacia la peluquería que regentan en el mismo Carmel. Cinco horas más tarde esperaban en el centro Boca Nord noticias. «¿Qué ha pasado? ¿Cuándo podremos volver a casa?», preguntaban. «Dentro de 48 horas», apuntaron los primeros informes del Ayuntamiento de Barcelona. Pero los informes no decían la verdad, las 48 horas se convirtieron en días, y los días en meses para los vecinos que tienen sus casas sobre el túnel de maniobras como es el caso de José y Toni. Otros como Felipa no volverán nunca.
Como si de un juego de dominó se tratara, tras el primer socavón sentenció a muerte el número 10 del Pasaje Calafell y 4 de Conca de Tremp, cuyo derribo condenó a la piqueta a tres edificios contiguos, el número 6 de Conca de Tremp y los 6 y 8 del pasaje Calafell. Hace tres días la Generalitat anunció el derribo inminente de estos tres edificios. La noticia cayó como un jarro de agua fría. El viernes tres vecinas lo comentaban frente al cordón de seguridad de la calle Sigüenza, desde donde se entrevé el socavón y la ruinas del primer edificio demolido, el número 10 del pasaje Calafell. «¿Te has enterado?, van a tirar al suelo la casa de la Felipa» avanzaba una. Felipa como los vecinos de los primeros y del ático del primer edificio derribado no podrá entrar a su casa a recoger cosas. «Toda tu vida y recuerdos se van al suelo», decía David Pujol con la voz quebrada el día que la grúa tiró abajo su casa, el número 10. David se ha hecho a la idea de que ha perdido muchas cosas, pero hay una que le duele especialmente, «el árbol genealógico de mi familia desde el año 1400». La última esperanza es rescatarlo entre las ruinas que se han trasladado a un punto verde. La esperanza no se debe perder, díganselo al vecino del ático primera que salvó a su periquito Tonet. Para el futuro, el barrio espera lo peor: la depreciación de los precios de los pisos.
Por: Antonio Fernandez Gonzalez | Autonomias. | Comentarios (5) | Referencias (0)
¿Pero dónde están los Manuel Rivas, las Gemma Nierga, los Wyomings?, ¿cobrando sus cheques?
¿Dónde están los 'voluntarios que fueron a las playas gallegas a apalear chapapote?, ¿es que los escombros de El Carmelo no molan o pesan mucho?
¿Dónde están las ONG estilo Greenpeace?, ¿es que los seres humanos que se han quedado sin vivienda tienen menos derechos que als gaviotas manchadas de chapapote?
Manolo | 12-02-2005 19:35:47
PREGUNTAS SIN RESPUESTA
La consellera Tura afirmó que le sería muy fácil echar las culpas del desastre del Carmelo al anterior govern. ¿Hasta qué punto estaba vinculada la concesión de las obras y la propia decisión de hacer el túnel allí con el trabajo e informes técnicos del ejecutivo de CiU?
1. - ¿Por qué no reconoce abiertamente el gobierno de Maragall que la decisión es suya y sólo suya, ya que se tomó en febrero de 2004?
2. - ¿Por qué no se han hecho públicos todos los informes técnicos en que se basó la decisión?
3. - ¿Cuáles fueron las condiciones de licitación y qué controles ha realizado el ejecutivo sobre la marcha de las obras? ¿En qué fechas se realizaron los controles y la supervisión? ¿Quién firmó los documentos que lo acreditan?
4. - ¿Es cierto que todas las obras públicas de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona se vienen concediendo a las mismas empresas?
Juntero | 12-02-2005 19:40:12
Y YA PUEDEN EMPEZAR A INFORMAR?
qué empresa trabajaba en el tunel
quién pidió-acepto un informegeológico incompleto.
quien decidió hacer un tunel nuevo sin informes.
que lo paguemos todos, pues bueno, no se va a dejar a toda esta gente en la calle,
pero que salgan los verdaderos responsables y no un chivo espiatorio, y que sean los que al fin paguen. y si tienen que perder todo, incluida su casa...pues que sepan lo que provocaron y que la pierdan y que se pongan a currar de albañiles y dejen cargos para los que no están preparados,
ya sean público o privados
qué empresa tiene la concesión de las obras de metro en barcelona
Bego | 12-02-2005 19:43:18
Preguntas sin respuesta:
-Dónde estan los reporteros incansables de Tele5&Doce Meses&Doce Causas
-Dónde estan las manifestaciones Nunca Mes
-Dónde está la marea blanca de voluntarios que ayude a los castellanos del Carmelo a buscar sus pertenencias entre los escombros
-Qué hubiera pasado si una sóla de las tres administraciones fuera del PP.Hay que recordar que en las 3, Ayuntamiento, Generalidad y Estado ¿gobierna? el PSOE
-Hasta cuando el doble rasero basado en la absolutamente falsa supremacia de la ¿izquierda?
-Aquí no dimite nadie?
Esta vez no son gaviotas ó percebes los afectados: SON PERSONAS. Y no hay ni la mitad de escandalo . Que desfachatez la de la izquierda española y sus titiriteros.
mentirosos | 12-02-2005 19:46:26
Estúpido eufemismo lo de 'apagón informativo'; pura producción del think tank progre; hay antecedentes de perlas parecidas: 'soluciones habitacionales'.
La autocensura en la prensa catalana es de sobra conocida; lo que no habia habiado, al menos en la medida de ahora, es la censura pura y dura (aportación indiscutible de los estalinista de ERC).
Jordy | 12-02-2005 19:47:42
Bítacora crítica sobre las actuaciones del Gobierno socialista de España.
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