Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Jueves, 17 de marzo de 2005

Ni paz, ni ciudadanía, ni talante.

¿Hasta cuándo seguiremos aguantando los españoles la indignidad y desfachatez de ZP?. En un discurso eufórico y autocomplaciente pronunciado en la Casa de América con motivo del primer aniversario del triunfo socialista, lo primero que llama la atención es su cursilería, que sería motivo suficiente para reírse a carcajadas si no estuviese en juego el destino de España y los españoles.

Entre otras perlas afirma que "después de ocho años de derechas, hemos tenido un año de derechos". Hay que ser de un sectarismo descomunal para afirmar semejante majadería. Como si durante el periodo de ocho años del Gobierno del Sr. Aznar se hubiesen suprimido los derechos en España y se hubieran recuperado en este último año.

Al respecto, cabe preguntarse a qué derechos se refiere, porque no son él de los padres para elegir el tipo de educación que desean para sus hijos, el de la Iglesia Católica para expresarse libremente en defensa de sus principios morales, sin tener que verse sometida a insultos o amenazas, el de la AVT para censurar al Alto Comisionado su actitud con la misma, el de las Comunidades Autónomas de Valencia, Murcia y Andalucía para recibir el agua sobrante del Ebro y el de conocer toda la verdad del 11 M, entre otros.

Establece como ejes de su política tres puntos: Paz, ciudadanía y talante. Como programa de gobierno sería digno de alabanza si se cumpliese, pero desgraciadamente su comportamiento pone de manifiesto todo lo contrario. No tenemos ni tendremos paz mientras que su política se base en provocar la crispación y el enfrentamiento entre los españoles, en ceder con los partidarios de romper la unidad de España y de su Constitución y en claudicar de forma cobarde con el terrorismo sea del color que sea, que eso no importa.

Por si no ha se ha enterado, la civilización occidental a la que aún pertenecemos se encuentra bajo el punto de mira del terrorismo porque representa una concepción del mundo incompatible con eso fanáticos asesinos, que se ríen de esa ridiculez de " La alianza de las civilizaciones".

Ni tampoco la habrá mientras nuestra política internacional siga por los actuales derroteros de la deslealtad y provocación a los Estados Unidos, el alineamiento con los dictadores de Marruecos, Cuba y Venezuela, la vergonzante sumisión a los intereses de Francia y Alemania en detrimento de los propios, con la excusa de volver al Corazón de Europa, donde siempre hemos estado y en una posición preferente gracias a los ocho años de Gobierno del Sr. Aznar, -el mejor Presidente de la Democracia-, y con quien los españoles tenemos una deuda de gratitud.

Desgraciadamente, su política tampoco respeta a la ciudadanía en quien reside la Soberanía Nacional, cuando no gobierna para todos los españoles, sino sólo para sus votantes y afines, como se empeña en poner de manifiesto con su premeditado sectarismo. Hasta el extremo de afirmar en días anteriores que "ni el mayor golpe de nuestra historia democrática nos ha desviado un ápice de nuestro rumbo"; que no es otro que conseguir el poder como sea, mantenerse en él a cualquier precio y llevar a cabo una política sectaria y antidemocrática de enfrentamiento con las organizaciones y ciudadanos que puedan impedir el control absoluto de las instituciones públicas y privadas de España, siguiendo las pautas del más rancio estalinismo.

Igualmente se evidencia su falta de talante, al enfrentarse con cuantos discrepan de su actuación, acudiendo a la vileza de la calumnia, como cuando días atrás manifestó que "el linchamiento político al que está siendo sometido el Sr. Peces Barba es una forma nueva y repulsiva de tratar de utilizar el terrorismo en la lucha partidaria".

La frase no puede ser más desafortunada, descalifica a quien la pronuncia y es impropia de quien debería ser el Presidente de todos los Españoles. Tanto el Partido Socialista como ZP carecen de legitimidad para pronunciar esas palabras, ya que con el apoyo mediático del Sr. Polanco, desde el 11 al 14 de Marzo, utilizaron el cobarde atentado terrorista con la finalidad de conseguir el triunfo electoral, como desgraciadamente ocurrió.

En definitiva, Sr. Zapatero, mientras no rectifique a fondo no habrá ni paz, ni ciudadanía ni talante.

Por: Antonio Fernandez Gonzalez | Politica | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009