Martes, 19 de julio de 2005
A lo mejor pasa a la historia como el único gobierno al que se le ocurrió regar con aguas fecales, y por eso, todo lo que hizo hubo que tirarlo después, porque se empieza regando así lo que vamos a comer, y se acaba haciéndolo también con la Constitución, con los Estatutos, las uniones de homosexuales y los planes hidrológicos. Cuando se piensa en la fecalidad como solución, quién sabe lo que se puede acabar haciendo. “Vamos a tener una Constitución más fuerte, más sólida”, como si eso fuera de lo que se tratara:, demasiado adornada de su componente fecal, que acaba llevándola al sumidero por su contaminación tóxica. Sólo desde la fecalidad, un gobierno puede querer una Constitución más fuerte, más sólida, más así.
Desde cualquier otro punto de vista, lo que se trata es que seamos cada uno de nosotros más fuertes y más sólidos, pero que dejemos a la Constitución tranquilita como está. Esa percepción atravesada de los problemas y las soluciones suele pasar muchas veces por buena, cuando no se afrontan de cara, cuando no se miran de frente, sino siempre de un modo esquivo, a la remanguillé, por detrás, por dónde parece que va a ser más fácil, que nadie se va a dar cuenta, que va a doler menos, y luego resulta que esos modos requieren raciones dobles de vaselina para poder llevarse a cabo.
Al subrayar que “vamos a tener una Constitución más fuerte, más sólida”, se está dando por supuesto que la Constitución va a cambiar en esa dirección. Al Gobierno no le gusta lo líquido y lo débil de nuestra Constitución, con lo mucho y lo bien que nos va a todos los demás haber vivido un periodo de paz en libertad tan largo como nunca con ella. Y ahí está queriendo endurecerlo todo, apretarlo, en moldes más restrictivos, como regarlo con aguas fecales para que crezca ya limitado, estéril, incapaz de servir de apoyo o de alimento, pero sí más fuerte, más sólida, más grande; por tanto, más pesada, con infinitos artículos: si ya el proyecto de estatuto catalán es más largo y más tieso que un palo. A lo mejor se trata de hacerlo todo más fuerte, más sólido, más pesado, más intragable, más difícil de digerir y nosotros a cargar con ella, a jiñarse con ella, bien regados, que de eso se trata.
Por: Antonio Fernandez Gonzalez | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bítacora crítica sobre las actuaciones del Gobierno socialista de España.
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