Miércoles, 20 de julio de 2005
PARECE que los cuatro suicidas de Londres eran paquistaníes, al menos de origen. Pakistán no es árabe ni produce petróleo, pero es islámico.
Las sociedades occidentales están preparadas. Podrá haber nuevos ataques. La lección del pueblo británico y sus (a pesar de todo) excelentes servicios de inteligencia muestra la firmeza de toda una nación. Si permaneció serena bajo las bombas de Hitler ¿cómo esperar que pierda los nervios por unos miserables atentados?
Algunos flancos del terrorismo se nos escapan. Aunque no escapen a los servicios de inteligencia. Los servicios norteamericanos y europeos intercambian información desde el 11 de septiembre de 2001. Pero los servicios suelen ser, digamos, poco comunicativos. Hay corrientes de las que los informadores no captamos ni el menor síntoma y son, sin embargo, determinantes. Cuando llegamos a saber, es tarde.
Los servicios británicos y españoles trabajan (¿conjuntamente? ¿desde 2002?) en una gran carpeta, Petróleo y Terror. Hemos entrevisto, apenas, un hilo. Los estados, sean suministradores o compradores de petróleo, aportan una fiabilidad del cien por cien. Siempre hay una oveja negra, un emirato que se reviste de proxy de un gran productor, sin serlo. Pero los argelinos, nigerianos, venezolanos o libios, que tuvieron tendencia a desmandarse, están hoy fuertemente comprometidos a jugar según las exigentes reglas de la OPEP. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, mantiene sin embargo sus atribuciones. Se le reconoce el derecho a decidir el destino del margen que supere los 30 dólares por barril, siempre que los organismos venezolanos de control acepten. Venezuela produce hoy casi tres millones de barriles/día. Por el petróleo a 60 dólares/barril, Chávez dispone por tanto de 90 millones de dólares diarios para financiar proyectos según su iniciativa: exteriores o interiores. Es un ejemplo.
Después de la Segunda Guerra Mundial el petróleo se convirtió en el primer bien del mundo por su volumen de transacciones. Pero la estructura de esa máquina de producir riqueza es hoy cada vez más frágil. La era del petróleo se acaba.
En ese enorme negocio hay intermediarios, que tienden a reforzar su papel en tiempo de escasez. Un experto francés, Yves Cochet, antiguo ministro de Medio Ambiente, daba la voz de alarma el martes último en «Le Monde»: en el petróleo se mezclan factores distintos pero convergentes: habrá poco crudo en 2005-2020 (escasez geológica) y viviremos bajo la presión creciente de la demanda. El espacio de maniobra tiende a ser cada vez menos elástico. La producción está hoy al límite. El consumo sigue creciendo, 84 millones de barriles/día, (invierno de 2005). Las posibilidades de sabotaje, guerra, terrorismo tienden a enrarecer los mercados. Los precios altos empujan el crecimiento mundial (2004, año más próspero desde 1989). Los petrodólares se gastan en productos acabados o bienes agrícolas. El comercio mundial crece. Las economías pobres compran máquinas herramientas, pero el crecimiento provoca un mayor gasto de petróleo y gas. Hasta aquí Cochet. Los gobiernos de las democracias desarrolladas, Estados Unidos, Japón, Unión Europea, parecen decididos a cruzar el Rubicón. Sólo si adoptan una política común podrán hallar vías de salida a uno de los mayores desafíos de todos los tiempos.
Esos pueblos han sabido encontrar soluciones científicas y técnicas a lo largo de los últimos 3000 años. Hoy buscan una política común fundada en tres bases: poner orden en el mercado; dirigir la energía futura (cómo operar, por ejemplo, el reactor termonuclear ITER); y atajar el elegante gangsterismo del sector, intermediarios instalados en Suiza, financiadores a través de mil pantallas interpuestas de movimientos que, por ejemplo, impiden producir a Irak, con capacidad para extraer 4 millones de barriles/día. Esas fuentes de financiación pagan campañas para torpedear nuevas alternativas energéticas. ¿Escribimos de asuntos poco gratos para el período vacacional? Muchos lectores nos piden que sigamos. Trataremos de hacerlo.
Por: Antonio Fernandez Gonzalez | Politica | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bítacora crítica sobre las actuaciones del Gobierno socialista de España.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com